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¡¡¡CAMPEONES DEL MUNDO!!!

...Y AHOLA VAMO POL EL APELTULA

 Y DONDE ESTÁN...
Y DONDE ESTAN...
LOS QUE ALENTABAN, AL REAL!!!

El alarido triunfal cruzó de oriente a occidente a través del pie zurdo de Martín Palermo y la sabiduría de Juan Román Riquelme, factores fundamentales para que Boca Juniors se consagrara, por segunda vez en la historia, campeón del mundo tras vencer al Real Madrid, de España, por 2 a 1, en el estadio Nacional de Tokio.

Los tres goles de la final, la 21ra. con sede en Tokio, fueron convertidos en el primer tiempo: a los 2m. 30seg y 6m por Palermo, descontando el brasileño Roberto Carlos a los 11m. 30seg.
Boca cortó una hegemonía europea de cinco copas del mundo consecutivas para los europeos. La última vez que un equipo americano había ganado la Intercontinental había sido en 1994, cuando Vélez le ganó al Milan, de Italia, por 2 a 0.

Un conjunto homogéneo, sin fisuras, con gran temperamento y sabiendo de memoria qué función debía cumplir cada uno de los engranajes de la maquinaria ideada por el entrernador Carlos Bianchi. Eso fue Boca.

Con la notable efectividad de Palermo, quien demostró una categoría goleadora digna de los elegidos, Boca se aseguró la copa con dos tantos fundamentales desde el punto de vista anímico, dada la tranquilidad que significa un 2-0 a los 6 minutos de juego.
Pasados los 2 minutos el defensor Aníbal Matellán anticipó al portugués Figo y cedió el balón a Marcelo Delgado, imparable por la izquierda, quien de zurda habilitó a Palermo para que definiera ante Iker Casillas.
Todavía no se habían acallado los festejos boquenses cuando Palermo, con un zurdazo cruzado desde la izquierda pese al hostigamiento del camerunés Geremi, estableció el 2-0, luego de una fina cesión de Juan Riquelme.

Y apenas pasados los 11 minutos el brasileño Roberto Carlos, quien creó muchos problemas en la marca a Hugo Ibarra y Sebastián Battaglia, marcó un golazo tras dominar la pelota con el pecho e impactar el balón con un tremendo zurdazo al primer palo de Oscar Córdoba.
Así murió el primer tiempo, que además tuvo como 'condimentos' de un electrizante desarrollo un disparo de Roberto Carlos que pegó en el travesaño (7m.), un remate de Raúl que apenas se fue por arriba del arco boquense (17m.) y una fantástica apilada de Delgado, abortada por el achique de Casillas (25m).
Boca se dedicó en la etapa final a dejar que el balón se 'durmiera plácidamente' debajo del botín del talentoso Riquelme.

EL QUE NO SALTA ES UNA GALLINA!!!
EL QUE NO SALTA ES UNA GALLINA!!!
EL QUE NO SALTA ES UNA GALLINA!!!
EL QUE NO SALTA ES UNA GALLINA!!!

El mediocampista fue quien manejó los tiempos 'xeneizes' ante un Real Madrid que no contó con el toque diferente del portugués Figo, quien estuvo lejos de su nivel y se mostró incapaz de escapar a la marcación de los inclaudicables Matellán y Battaglia.

Al minuto de la reanudación un tiro libre de Riquelme, con destino de golazo, fue desviado en el ángulo superior derecho por Casillas, y a los 4' un remate de derecha del 'Chelo' Delgado nuevamente encontró al arquero español en su ruta al gol.

Las escapadas de Roberto Carlos ya no fueron novedad para la defensa de Boca en la segunda etapa cuando el Real Madrid tuvo durante mayor lapso la posesión del balón gracias a la supremacía de sus mediocampistas sobre Battaglia y el colombiano Mauricio Serna.

El Real estuvo cerca de la igualdad a los 11', cuando Raúl lo perdió desde inmejorable posición tras habilitación de Hierro, pero la defensa de Boca cumplió con el objetivo y mantuvo su arco invicto en la etapa final, pese a las dudas de Córdoba en cada centro.

En el trabajo defensivo del equipo de Bianchi no debe pasar inadvertido el trabajo de Palermo, quien fue fundamental en cada centro, cumpliendo una tarea sin fisuras en ambas áreas, ya sea ganando en la ajena con sus dos tantos como en la suya aventando el peligro.
Los cambios ordenados por Vicente Del Boque para ganar en poder ofensivo -el basileño Savio por el inglés MacManaman y Fernando Morientes por Makelele-, no le rindieron frutos a los españoles y el 2-1 final marcó la gloria boquense.
Boca se quedó con el mundo en su manos, con otra copa mundial en sus vitrinas, jerarquizada por el rival que quedó a sus pies, nada menos que el Real Madrid. Boca de oriente a occidente, Rey del Mundo.


PALERMO: "ESTOS GOLES SE LOS PASARE A MIS NIETOS CUANDO SEA VIEJO"

El goleador-héroe de la final Intercontinental, Martín Palermo, confesó que "cuando sea viejo y el fútbol ya no exista" en su vida, pasará el video de las dos conquistas de hoy a sus nietos, "para que se emocionen" como a él le ocurrió hoy.

"Cuando ya no exista el fútbol para mí, pasaré los videos de ese partido y se los mostraré a mis nietos. Porque todos los goles son lindos, pero éstos los guardaré en el corazón para siempre", confesó Palermo en diálogo con Télam.
"Estoy viviendo un gran momento, porque esta es una de las grandes alegrías de mi vida. Ser campeón mundial no es cosa de todos los días", se emocionó el artillero boquense, que lleva convertidos 82 tantos con la camiseta auriazul.
En pleno éxtasis, el atacante calificó este instante como "de felicidad suprema. Hemos logrado algo muy importante en nuestra carrera, que seguramente valorizaremos aún más con el tiempo".
Palermo también resaltó que el éxito adquiere más fuerza porque "se consiguió a puro esfuerzo".
"Esta es la culminación exitosa de un proceso que demandó tres años", analizó dentro del calor del momento.
"El partido de hoy quizás no era necesario jugarlo bien sino ganarlo, y nosotros fuimos merecidos triunfadores por el esfuerzo colectivo", destacó.
"Siempre estuvimos atentos y pusimos todo en la cancha. No dejamos que ellos hicieran su juego", continuó puntualizando.
Y finalmente envió una dedicatoria amplia "al pueblo argentino, porque no solamente los hinchas de Boca, sino todo el país debe estar feliz, ya que les llevamos la copa para allá", volvió a conmoverse.


"ESTE EXITO ME LO DEDICO A MI", DIJO BIANCHI

El entrenador de Boca Juniors, Carlos Bianchi, por segunda vez campeón Intercontinental, afirmó que en esta ocasión era "egoista" y se dedicaba el triunfo a sí mismo.

"Soy egoista y se lo dedico a mi familia y a mi. Sufrimos mucho para llegar a esto y ahora tenemos el pleno derecho de disfrutarlo", enfatizó el entrenador argentino a la prensa al término del encuentro que Boca le ganó por 2-1 al Real Madrid.
"Los muchachos hicieron un partido bárbaro. Atacamos como debíamos y tácticamente fuimos superiores al Real Madrid, porque no lo dejamos nunca hacer su juego", precisó Bianchi.
El técnico remarcó que "hoy Boca demostró que no es menos que nadie en el mundo".

VENI, VENI, CANTA CONMIGO
QUE UN AMIGO VAS A ENCONTRAR
QUE DE LA MANO...
DE CARLOS BIANCHI...
TODA LA VUELTA VAMOS A DAR!!!

A su turno el defensor Hugo Ibarra calificó esta conquista como "la alegría más grande" de su vida.
Por su parte el arquero Oscar Córdoba apreció que "este es un momento para disfrutar con todos los hinchas que vinieron hasta Tokio. Me vuelvo loco pensando lo que debe pasar en Argentina", confió.

 En tanto Marcelo Delgado, de soberbia actuación, resaltó que "fue uno de los mejores partidos" de su vida. "Todavía no puedo creer lo que ganamos", admitió.
Mientras que el goleador Martín Palermo no pudo articular palabra ante los periodistas, ahogado por el llanto, en una imagen que simbolizó el auténtico sentir boquense ante semejante conquista y ante tamaño rival.


DE LA RUA: "EL PAIS HOY ESTA DE FIESTA"

El presidente de la Nación, Fernando De la Rúa, consideró que "hoy Argentina está de fiesta" por la consagración intercontinental de Boca Juniors, equipo del que es reconocido simpatizante.

"Este es un día de fiesta no solamente para los boquenses, sino para todos los argentinos", afirmó el primer mandatario en declaraciones a la prensa.
"Estuvimos desde las 7 de la mañana viviendo este partido y sufriendo, pero ahora estamos llorando todos de alegría", confesó el titular del Ejecutivo.

De la Rúa envió un mensaje de salutación a los campeones intercontinentales haciendo especial hincapié en "Carlos Bianchi, Martín Palermo y sus goles, y Juan Riquelme que jugó un partido extraordinario, como el resto de los muchachos".
"Estos hombres nos han dado la más grande alegría futbolística y podemos celebrar con toda justicia. Este fue un trabajo extraordinario de Boca, aunque terminamos sufriendo y esperando el tercer gol al final", admitió el presidente argentino.


MARADONA: "LA HISTORIA DEL FUTBOL ARGENTINO SIEMPRE VALE MAS"

Diego Armando Maradona consideró que "la historia del fútbol argentino siempre pesa más a la hora de las grandes definiciones", al analizar con euforia el triunfo de Boca Juniors sobre el Real Madrid por 2 a 1 que lo consagró campeón Intercontinental.

"Los españoles no tienen historia a nivel mundial. Si bien ganaron mucho este año a nivel clubes en Europa, cuando deben enfrentarse con nosotros la cosa cambia, y eso quedó demostrado una vez más hoy", enfatizó Maradona en declaraciones a la prensa.
"Por eso no estoy de acuerdo cuando dicen que el fútbol europeo es más que el nuestro. De ninguna manera es así"; enfatizó.
Y continuando el análisis destacó que "ellos tienen siempre todo programado y aquí es al revés. Pero aún desde la improvisación, los argentinos somos superiores futbolísticamente, porque nacimos con una pelota en la cuna", simbolizó.

 

Tras enviarle a la distancia "un gran saludo a todos los hinchas de Boca", Maradona, quien observó el partido en su casa de Villa Devoto, en la Capital, junto a su hija Dalma Nerea, remarcó que "los boquenses son más en todas partes del mundo".
"Yo no he visto en Japón tanta gente de Argentina como ahora, ni cuando River jugó con Juventus", ironizó Diego. "Como me hubiese gustado estar allí", se lamentó posteriormente.

Finalmente el ex capitán 'xeneize' ponderó la entrega de los jugadores boquenses. "Vos sabés que en estos casos tenés un país entero atrás y tenés que dejar todo, como hizo Boca hoy. Los muchachos son grandes", se emocionó.


ASI FESTEJAMOS EN EL OBELISCO Y EN LA BOMBONERA!!!

Miles de personas se autoconvocaron una vez finalizado el partido en el estadio de Boca Juniors y en el Obelisco para festejar ruidosamente la conquista de la Copa Intercontinental, y vistieron el centro porteño de azul y amarillo.

El Obelisco y sus alrededores, centro natural de festejo para los argentinos, fue abordado rápidamente por los hinchas de Boca, que obligaron a la policía federal a efectuar un veloz operativo para cortar las calles adyacentes y así permitirle al pueblo boquense moverse con comodidad.
Empresarios de traje, madres con sus bebés en brazos, motoqueros con camisetas de Boca y cientos de autos cubiertos con banderas con los colores azul y amarillo, se mezclaron en las avenidas Nueve de Julio y Corrientes.
No faltaron las cargadas a River con el hit "El que no salta es una gallina", y también la dedicatoria para los primos en alusión a la Copa Intercontinental que perdieron en 1996 con la Juventus de Italia.

También menudearon los desagradables arrebatos a desprevenidos transeúntes y dos policías de civil fueron 'cacheteados' por tres aficionados, que luego recibieron las consecuentes 'respuestas' de los agentes.

Uno de los momentos de mayor algarabía fue cuando los hinchas comenzaron a dar una especie de vuelta olímpica alrededor del Obelisco al grito de "Dale campeón", acompañados por los bocinazos de los autos y colectivos que pasaban por la zona y se sumaban a los festejos.
Como no podía ser de otra manera la Bombonera también fue el lugar elegido por los 'xeneizes' para desatar su alegría por el triunfo ante el Real Madrid, y de a poco los simpatizantes fueron copando las tribunas donde habitualmente se ubica la 'barra brava' de Boca, autodenominada la '12'.

Ataviados con remeras de Boca, los hinchas gritaban, saltaban y lloraban, y elevaban a la categoría de Dios al entrenador Carlos Bianchi, para quien muchos pedían un monumento.
"Carlos es lo más grande que hay", comentó Roberto Lattuada, de 46 años, quien explicó que esta Copa la disfrutó más que la de 1978, porque lo hizo junto a su hijo, Sebastián, de 20, nacido dos años después de aquella victoria.

Todos tenían palabras de elogios para los jugadores, para el técnico y gritaban su orgullo por ser de Boca a los cuatro vientos, en un 28 de noviembre que nunca olvidarán porque pueden decir que son campeones del mundo. Y los últimos del siglo.


SINTESIS DEL PARTIDO

Boca: Córdoba; Ibarra, Bermúdez, Traverso y Matellán; Basualdo, Serna, Battaglia y Riquelme; Delgado y Palermo. DT: Carlos Bianchi.

Real Nadrid: Casillas; Geremi, Hierro, Karanka y Roberto Carlos; Makelele, Helguera, Mc Manaman y Guti; Figo y Raúl. DT: Vicente Del Bosque.

Goles en el primer tiempo: 2'30'' y 6' Palermo (BJ) y 11'30'' Roberto Carlos (RM).

Cambios en el segundo tiempo: 21' Savio por Mc Manaman (RM) y 31' Morientes por Makelele (RM), 42' Guillermo Barros Schelotto por Delgado (BJ) y 45' Burdisso por Battaglia (BJ).

Amonestados: 23' Ibarra (BJ), 43' Geremi (RM) y 44' Battaglia (BJ).

Cancha: Estadio Nacional de Tokio.

Arbitro: Oscar Ruiz Costa (Colombia).

Espectadores: 50.000.